lunes, 1 de agosto de 2011

DELFIN

Recuerdo tus ojos, tus manos y mis emociones… y puedo pensar entre el verde y el celeste que vives en una estrella, bajo el rio de mis sueños y el calor de mis noches.

Un sentimiento invade mi frágil ser, y mi cuerpo de nuevo siente las mismas emociones, lejos de aquel momento en que te vi por última vez, ya no se hace tan lejana ni tan triste una espera que nunca tuvo un final.

Una vida en común pase ante nuestros ojos, y tu cara se me hace conocida, el aire golpea mi rostro y seca mi vista, me sales llagas y el alcohol me adormece, más aun así todo sigue igual.

Es lindo verte sin piel, aflorando nuevos colores, sensaciones que en algún momento ya no se pueden creer, golpes que lo sientes tan profundo, que crea una huella en ti, sin importar las luciérnagas ni las cámaras de video.

Descubrí que yo soy para ti, si las cosas suceden por algo, y siempre queda aquí, puedo pensar en el mar y las noches frías, o puedo elegir libertar y satisfacción a una vida de frustración.

Soñar despierto, y soñar durmiendo, de todas maneras las cosas a tu lado las sueño aunque no quiera, ser feliz no es tan difícil si huelo la hierba, si suena un trueno o una llamada.

Ser feliz a tu lado nunca fue más fácil que ahora, encuentro mi punto base desde el inicio, después de diez miel lunas se hasta donde llegar, sin arriesgar quiero ver el sol, quiero sentir el mar, quiero sentir el aire, quiero sentir amor.

Quiero verte llegar, con un rostro el cual materializar, sin dudar, ni imaginar, nunca tuvo un final.


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