2 cuerpos rosándose, gustos el uno del otro, inmersos en un lugar donde se generan cosas deliciosas, en la oscuridad de la madrugada (já, ya ni recuerdo que hora era), con gente alrededor, olvidándose de todos x un momento, dije no, no puedo, y mi cuerpo decía si, si quieres…
Como adivinando, todo el día estuvo ocupada, su aburrida vida, su rutina de todos los días, despertar, bañarse, trabajar, pelear, comer, tomar, dormir, es este día especial dijo ella, junto con su alma gemela, que tan lejos estaba y de pronto apareció, vamos dijo.
Llego la noche, mirándose al espejo susurro, que gorda estoy, no me gusta mi cabello, no se que ponerme, ¿ira?, tiene que ir, volando repentinamente apareció donde estaba su alma gemela, emocionada y nerviosa, se cambio como mil veces, una hora para ser exactos, los teléfonos reventaban, va a venir me dijeron, y aun así yo seguía incrédula.
Súper nerviosa llegue, mi alma gemela se burlaba de mi y las luces de la ciudad también, no vi la señal, no vi su rostro, no vi nada, solo una inmensa oscuridad en bullida dentro de voces que me decían que no estaba gorda, y que mis zapatillas estaban de puta madre.
Una ex sensación hizo que me sintiera bien, los 2 pasábamos por lo mismo, y es el único que podía entender lo que en ese momento sentía, llevaba una cruz de una mañana y la incertidumbre de una noche.
Una llamada, donde estas? A tu lado dijo, alguien x ahí susurro su nombre, quede perpleja, mi alma gemela casi me mata de la emoción y debo confesar que fue muy obvia, aunque me gusto su sinceridad, vi algo entrar x la puerta, mi corazón latía a mil, ah era el, sin reacción alguna lo salude.
Cinco minutos después me dio un poco de alcohol, desinhiben dicen x ahí.
¨Estas rara¨ dijo él
¨Me falta alcohol¨ le respondí
Como una estrella fugaz, cogió su teléfono y se alejo (como odio los malditos celulares).Vámonos de una vez, se hacia tarde y la noche más profunda, el a los lejos dijo les doy el encuentro.
Cada vez se alejaba más, no sabía qué hacer como reaccionar o como sorprender, me dejo tonta, estúpida, y cada vez más niña.
Subí a ese objeto que tanto me encanta, vi su rostro a través de las lunas polarizadas y dije no volverá. Corrimos con la música a todo volumen, me relaje, grite de euforia, por un momento sentí tal adrenalina que me éxito, éramos 2 – 3, pero donde estaba el? Me preguntaba yo, mi alma gemela me decía tranquila todo estará bien, vamos a chupar! Jajajaja, y si cuanta falta me hacia aunque ya llevaba un botella de un potente trago dentro de mi mas unas cuantas cervezas x ahí.
Llegue, lo vi, no lo pude creer, estuve recontra feliz, como me encanto verlo y que dijera porque se han demorado tanto, yo igual de estúpida quede, hasta que entre, toca una famosa banda grite, nadie lo podía creer, que bueno que destaqué.
Pasaron las horas, el humo del cigarrillo, el alcohol x nuestros cuerpos, tanto interno como externo, fue paja ese momento, no recuerdo en qué momento pasó, de pronto estábamos ahí, sentada en el suelo junto a una mesa con rizlas y marihuana, que gracioso pensé, perdí la noción del tiempo, mi alma se detuvo en ese momento.
Dije no puedo,continúe, una sola dimensión, que gracioso seria si se volviera a repetir…
Pero esta vez no lo dejaría ir.