Después de 38 horas, mi cabeza tiene un eco con tu nombre, que rebota por todas las paredes de mi habitación, soñar con alguien más no funciona, al despertar otra vez me pongo a pensar.
Hace un día tan hermoso, lo supongo, pero no tengo ganas de ver la ventana, de cambiarme, pintarme y poner cara de felicidad.
Es tan efímero verte a lo lejos, tanto así que vas desapareciendo, entre cosas que me gustaría haber hecho y no hice.
Siento repulsión de la música en inglés, tan alta y tan melódica. Hoy solo quiero ahogarme en la nada y renacer con tus palabras y tu mirada.
Todo es un caos, que no se cómo empezar a poner orden, los demás no ayudan y yo sola estoy, en mi casa el vacío se siente, como nunca, realmente me gustaría que estuvieras acá.
Quiero ver el sol, sentir que me quema, respirar el mar, fumar un cigarro y meterme una cerveza, a tu lado, quiero estar a tu lado.
Vacilante es todo, me río de mí, de todos, y de los que me miran con cara de saberlo todo y no sentir nada. Hoy no existe en mí, más que tú y yo, y que grande tú y yo.
Desaparece. Iré a tocar el sol, pensando en ti.
Usaré la magia, usaré el azar y la fortuna, en este juego de la vida, quiero sentirte junto a mi.
Y pensaré en ti, tal vez es la única forma de tenerte aquí.

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