domingo, 11 de diciembre de 2011

50 días sin ti (Parte II)

Jueves, día 47, y pensaba que iba mejor, obvio que sí, en realidad voy mucho mejor, ya no hay tristeza, ya no duele, y de pronto… ¡pero qué pasó! Me hablaste, y aunque di gracia de mi autosuficiencia, en el fondo estoy tan contenta de que estés ahí, tengo una sonrisa de oreja a oreja plasmada en la cara, por un rato, me sentí mal, no te miento, y dije no, ya no te sentías así, no seas tonta, siéntete bien, siéntete bien, y lo logre (Creo que la mayoría de cosas por las que me sentía mal era parte de mi imaginación y me karmeaba por las webas)  y desde ese pequeño bajón que por cierto me duro un par de minutos, estoy mordiéndome el labio con una sonrisa, que tú conoces bien. Acabo de descubrir muchas cosas, en ese afán de buscar “satisfacción”, perdimos eso que nos unió, la comunicación, y tonta yo de querer retenerte con algo que es tan fugaz como un estornudo. Solo espero no ponerme tonta cuando te vayas, mi cabeza sale una voz diciendo: “¡Estás loca!, no te vas a poner tonta, aunque quieras, para eso estoy yo”, realmente estoy empezando a amar a mi cerebro. No debo confiar tanto, estoy empezando a sentir que estoy retrocediendo un poco todo lo que avance, y realmente no son 50 días sin ti.

Viernes, día 46, me puse a pensar en ti, ya no soñé contigo, será que estaba tan cansada y lo único que hice fue pensar en dormir, no te busque, no te mande mensajes, pero veía como estabas camuflado por ahí, desperté, me puse bella, imaginando que tal vez podría encontrarte. Hable contigo, por un momento fui feliz, hasta que desapareciste y mi mente dijo ¡Porque no me dijiste nada! Luego otra cosa ocupo  mi mente y centre toda mi atención en eso, pasaron sorpresas inesperadas que hicieron acercarme un poco más a ti, pero tú no estabas, eran sombras tuyas, vagando cerca de mi, es que acaso, ¿puedes ser tan frío, calcudor y alpinchista? O, ¿es solo la coraza que muestras, para no dejarte llevar más allá?

Sábado, día 45 Llegar con un porcentaje de alcohol en el cuerpo es divertido, siempre y cuando no agarre mi laptop a las 4 y 30 de la madrugada, para ver tus fotos y stalkearte mal, felizmente no te mande las estupideces que estoy acostumbrada, para que pienses que soy una ebria loca, pero si me gusta emborracharme,... de amor contigo. Siento que vamos recuperando la confianza que habíamos perdido,  y me pregunto, ¿Se recupera algo realmente, o es que siempre estuvo ahí ? Tengo un buen presentimiento de todo esto que está sucediendo, ¿Sabes? aprendí que las cosas rápidas no te llevan a nada, soy desesperada, paso de la tristeza a la nostalgia, a la tranquilidad y a la felicidad en menos de un minuto, es algo completo, nunca nada puede ser tan dulce, ahora solo recuerdo los momentos más lindos que pasamos juntos y voy entendiendo un poco más tu manera de pensar, de actuar, ya no te extraño, porque te siento de nuevo junto a mí, espero llegar a los 50 días sin ti.

Domingo, día 44, Otra vez, locuras  y más locuras, no puedo evitar hablar de ti, me gusta saber que te preocupas por mí (aunque quieres aparentar que no), dicen que las cosas no suceden dos veces, y para segundas oportunidades hay que aprender de la primera, bien lo hice, lo analice, no cambie, solo mejore, me gusta hablar contigo. Tú, bueno… de un tú me gustas pasó a un te quiero, estoy más tranquila, feliz, divirtiéndome, renegando a veces, pero me doy cuenta que voy tomando decisiones inteligentes y lo puedo ver ya que, todo va tomando rumbo otra vez, tengo una sonrisa en el rostro feliz de no querer llorar, de no extrañarte más, no de soñarte, feliz de haberme dado cuenta del fondo de las cosas, y feliz de en esta vida todo puede pasar, y lo mejor es que no se ocurre nada más que sonreír. ¡El progreso viene a la vista…! El casco se esta rompiendo...



PD: El casco tiene una grieta... ahora todo me hace feliz.

No hay comentarios:

Publicar un comentario